DAMASCO/BRUSELAS/BEIRUT.- El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, le advirtió ayer al presidente sirio, Bashar al Assad, que el uso de armas químicas sería "completamente inaceptable" y desencadenaría "una reacción inmediata" de la comunidad internacional.
El jefe militar se pronunció en sintonía con lo planteado el lunes por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama: "el mundo está mirando; si usan armas químicas, habrá consecuencias". Rasmussen, además, confirmó que en "unas semanas" se concretará el despliegue de misiles Patriot para proteger a Turquía de posibles ataques y bombardeos sirios.
Frente a esta avanzada, el Gobierno de Al Assad, a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, volvió a desmentir que tenga intenciones de utilizar esas armas "contra los ciudadanos bajo ninguna circunstancia", y lamentó que EEUU incite a que "se dude en sus intenciones". También recordó que EEUU fue el único país que usó armas nucleares contra una población, en la destrucción de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en 1945, y le pidió que deje de inventar acusaciones "para distraer la opinión publica americana e internacional del apoyo económico, logístico y político que ofrece a los grupos terroristas".
En tanto, al menos 29 alumnos y un maestro sirios murieron ayer en un ataque explosivo a una escuela en las afueras de Damasco, donde se concentran los combates más fuertes entre insurgentes y el Ejército leal al Gobierno.
Los medios de comunicación oficiales acusaron del ataque a "terroristas", que es el nombre con el que suelen denominar a los rebeldes armados. El proyectil de mortero impactó en el colegio Al Batiha al Ula, situado en el campo de refugiados de Al Wafidin. (Reuters-DPA-Télam)